Durante esta época, las mujeres lucían peinados caracterizados por mechones sueltos que enmarcaban el rostro.
Los peinados en el Renacimiento reflejaban la elegancia y el refinamiento, con adornos como cintas, lazos y joyas incrustadas. Estos peinados de la nobleza francesa eran ostentosos y elaborados, reflejando el estatus y la riqueza de quienes los lucían. Siendo elaborados con rizos, trenzas y complicadas estructuras.
Estos estilos de peinados eran contrarrestados con la influencia eclesiástica, donde las mujeres llevaban el cabello recogido de manera ordenada, evitando excesos y ostentaciones asociadas con la nobleza.
Trenzas, rizos, tintes y recogidos se llevaron en diversos estilos a partir de las tendencias generadas por las influencers del momento.
En primer lugar, está la existencia de profesionales del peinado y el cuidado del cabello como fueron las ornatrices, las peluqueras de las mujeres, y los tonsores o barberos.
Lo habitual era llevar el pelo recogido sin contemplar la melena suelta.
Entre los estilos más antiguos se realizaban un sobrio recogido en un rodete sobre la parte alta de la cabeza, llamado tutulus. Un recogido que las antiguas romanas combinaban con lazos o tiaras para sostener el pelo.
Las mujeres de la corte de Augusto, el primer emperador de Roma, portaron un flequillo elevado con varias trenzas unidas en un rodete trasero.
Los rizos fueron tendencia y los peinados ganaron en altura, haciendo uso de utensilios como agujas, horquillas, armazones y complementos muy extendidos por entonces como las pelucas.
El uso de tintes en Roma se extendió por la llegada de esclavas germanas, una práctica empleada en mujeres con tonos rubios y pelirrojos y en hombres para tapar canas.
En Grecia el cabello rubio era considerado atractivo, ya que muchos dioses y guerreros tenían el cabello rubio dorado. Para conseguirlo, lo decoloraban con agua potasa y luego lo dejaban secar al sol.
Tanto hombres como mujeres usaban rizos largos, algunos se moldeaban artificialmente. En su vida privada, de todas clases sociales usaban peinados sencillos.
Mujeres:
Cabello a la altura de la barbilla o más largo. En ocasiones el cabello era sujeto en su lugar, y en otras se usaban moños o rodete bajo. Algunos estilos se adornaban con bandas, chalinas y redes. Las trenzas se usaban para agregar un ritmo estético y mayor textura.
Hombres:
Los hombres y niños usaban el cabello largo. En la adolescencia se cortaba y se mantenía hasta la adultez. La barba era símbolo de madurez y sabiduría.
Las guirnaldas y diademas eran utilizadas por los líderes como Alejandro Magno, en especial en ceremonias.
Moño o Chongo
Las mujeres partían la parte frontal por la mitad y peinaban hacia atrás, sujetándolo en la base del cuello o en la coronilla. Se sostenían con pasadores de oro o marfil adornados, acompañados de tirabuzones o rizos sobre las orejas. Una banda o diadema de metal ornamentado podían adornar la cabeza desde la coronilla a la nuca.
Cola de caballo
La cola de caballo era muy típica en Esparta para ambos sexos, teniendo un enfoque en el atletismo físico. Las mujeres usaban para resaltar sus coletas adornos lujosos de latón, perlas y cuentas.
En esta época, las pelucas eran elementos usados por hombres y mujeres, entre otros, para proteger el cuero cabelludo del cálido clima de Egipto, sirviendo así, como sofisticados complementos de belleza.
Ambos sexos, trenzaban, tejían amuletos y se afeitaban la cabeza. Egipto destaca en el extendido uso de pelucas, de las que había una gran variedad de formas, tamaños y diseños.
Las pelucas y extensiones se elaboran en talleres especializados, siendo la mayoría de cabello humano. Los rellenos eran elaborados de fibra de palmera datilera.
Para su elaboración se empleaban herramientas como: horquillas, peines y útiles de bronce que servían para ondular y recortar el cabello.
Los mechones de cabello eran sujetos con hilo al cabello, sobre el cuero cabelludo se utilizaba, cera de abejas o resina, éstas se calentaban y se endurecían al enfriarse.
Las pelucas las elaboraban con mucho “movimiento” siendo peinadas por los sirvientes, en las que se colocaba un cono perfumado especialmente en los banquetes.
Los antiguos egipcios adornaban las trenzas con anillas, por eso, era una de las formas preferidas para las extensiones con cabello trenzado.
A pesar de llevar pelucas, los antiguos egipcios disimulaban las canas usando normalmente tinte, el más usado era la henna, color negro, o alheña, color rojizo.